martes, 8 de julio de 2008

Sermón 8 (Instrucciones acerca del peligro de la apostasía (primera parte: vv.1-5)


Pasaje: 1 Timoteo 4:1-16
Tema: Instrucciones acerca del peligro de la apostasía (primera parte: vv.1-5)

Introducción
Doce años antes de ser escrita esta carta, el apóstol había dado una profecía, por el Espíritu, de que se levantarían lobos rapaces que no perdonarían al rebaño en Éfeso y tratarían de destruirlo, tanto como apartar a los creyentes del lugar de la verdad y de la sana doctrina. Timoteo está asistiendo al momento preciso en el cual esto está comenzando a cumplirse. Pablo, consciente de ello, le da instrucciones de cómo debe de responder pastoralmente a está funesta e inevitable circunstancia.

I. El peligro de la apostasía (v.1a)
A. Es anunciado por el Espíritu.

Debemos de recordar que, contrariamente al rol de los falsos maestros, es decir enseñar falsas doctrinas; el Espíritu Santo tiene como función enseñar (Jn.14.26) la verdad del evangelio y alertar al pueblo de Dios de los peligros que van contra esa verdad.
Debemos notar que este anuncio es hecho con ‘claridad’, como para que no quede duda de lo que se está diciendo categóricamente.
Ya Pablo, 12 años atrás (cf. Hch.20:29-30)[1] y en el Espíritu, había hecho esta misma advertencia a los ancianos de Éfeso: entrarían lobos rapaces al rebaño y aun de entre ellos mismos se levantarían falsos maestros que arrastrarían discípulos entre los creyentes. Parece que ahora, durante la estadía de Timoteo, ha llegado el momento de esa profecía, que anunciaba la herejía y, consiguientemente, la apostasía.
B. Es un signo de los postreros tiempos.
La apostasía es algo que caminaría paralelamente a la vida de la iglesia, en su paso por el tiempo. Los ‘postreros tiempos’ son una alusión al periodo ubicado entre la primera y segunda venida de Cristo. Esto es algo que se intensifica en lo postrero de lo postrero (cf.Mt.24:11, 24), por eso la necesidad de tener los ojos bien abiertos hoy en día. El mismo apóstol ubica el auge de la apostasía en el momento anterior a la venida del Señor (cf.2Tes.2:1-3).

II. El origen y los agentes de la apostasía (vv.1b-2)
Las herejías, que conllevan a la apostasía, sin duda tienen un origen demoniaco, y su rol principal es el de apartar a los creyentes de la verdad única del evangelio (sana doctrina). Satanás emplea dos tipos de agentes para llevar a cabo su obra de apartar a las personas de la verdad:
A. Agentes espirituales.
1. ‘espíritus engañadores’. En este punto la Biblia MacArthur anota acertadamente: ‘La mejor palabra que define las actividades de Satanás y sus demonios es <> (cp.Jn.8:44[2]; 1Jn.4:1-6)’. Desde que el diablo es el padre de la mentira, el usa a sus agentes para tratar de engañar a los creyentes.
2. ‘demonios’. Los demonios son los agentes en quien las falsas doctrinas tienen su origen. Pablo mismo nos alerta en Ef. 6:11-12 que las asechanzas del diablo vienen a través de ‘huestes espirituales de maldad’, contra quienes el creyente tiene que luchar con ‘toda la armadura de Dios’. Es llamativo el hecho de que Pablo mencione en primer lugar a la verdad (v.14), como primer elemento de la armadura de Dios. Las falsas doctrinas de demonios tienen que ser combatido, en primera instancia, con la verdad de la ‘buena doctrina’ (v.6f).
B. Agentes humanos.
1. ‘gente hipócrita y mentirosa’ (DHH). Esto sin duda es una descripción de los falsos maestros que estaban presentes entre los creyentes de Éfeso. Su doctrina mentirosa y engañosa estaba oculta detrás una aparente ‘apariencia de piedad’ (2Tim.3:5). Eso no es otra cosa que hipocresía.
Lo que se resalta de estos falsos maestros es la pérdida de la sensibilidad a la verdad (tienen una ‘conciencia cauterizada’), pues el pecado los ha convertido en una gran cicatriz que ya no siente nada[3].

III. El objetivo de la apostasía (v.1b, 6a)
A. Apartar de la fe a los creyentes.
Sin duda el objetivo de la apostasía, en tanto instrumento de Satanás, es apartar a los creyentes de la verdad del evangelio. Para esto trata de presentar un evangelio deformado, que no siempre es advertido por los creyentes. Las herejías se presentan como una falsificación fina de la sana doctrina, es por ello que muchos creyentes -poco cimentados en la fe verdadera- son arrastrados por sus enseñanzas.
La palabra apostasía significa literalmente alejarse por completo de una posición original (MacArthur). Ese precisamente es el objetivo principal de la apostasía, alejar a los ‘hermanos’ (v.6a) de la posición original de la verdad.
B. Su objetivo principal no son los inconversos, sino los ‘hermanos’.
Esa es la palabra que se utiliza para referirse a los creyentes. Por eso que Timoteo es animado a ser un buen ministro de Jesucristo a través de la enseñanza correcta (ortodoxia) proporcionada a los hermanos de Éfeso. El debía de gastar todas sus energías, y agotar gran parte de su tiempo, en enseñar la sana doctrina.

IV. Las enseñanzas heréticas que llevan a la apostasía (vv.3-5)
En esta sección, Pablo va a describir parte de las herejías efesias. El componente que vemos en esta sección tiene que ver con el (1) ascetismo (prohibición del matrimonio y abstención de algunos alimentos). Además de esto, la herejía efesia estaba compuesta por (2) el mal uso de la ley, (3) mitos, y (4) genealogías. La herejía efesia tenía elementos judaicos y helenísticos (Mounce).
A. Pesimismo en torno al matrimonio.
Al parecer esto tiene que ver con algunas enseñanza pre-gnósticas que sostenían que la materia (en este caso también el cuerpo) era mala, y por lo tanto había que reprimirla y hasta castigarla. Hendriksen (p.166) menciona que la tesis que los falsos maestros seguían, era la siguiente: ‘Todo lo que es físico o sensual contamina’. Eso probablemente haya producido una opinión desfavorable al matrimonio (cuyo origen parece estar ligado al sexo y la procreación en el matrimonio). Otros autores (MacArthur) piensan que esto también estaba ligado al ascetismo judío de los esenios.
La Biblia es muy clara en torno al matrimonio como institución divina (Gn.2:24). El mismo apóstol tiene un concepto elevado del matrimonio (1Tim.5:11-15; 1Cor.7:8-9, 25-40), por lo tanto no es algo que deba prohibirse, toda vez que esto es bueno.
Es probable también que este tipo de enseñanzas -de ver negativamente el matrimonio- hubiera estado causando problemas maritales en los hogares de los creyentes de Éfeso (cf.2Tim3:6)[4]. El resultado de esto puede haber sido la falta de sujeción en la mujer, algo contra la cual ya había protestado Pablo en el cap.2:11-15 y la negativa a concebir hijos[5].
B. Prohibición de alimentos.
Según William D. Mounce (2000, p.239), ‘Las restricciones dietarias fueron un problema común en la iglesia primitiva (cf.Hec.10:9-16; Ro.14:1-23; 1Cor.10:23-33; Col.2:16, 21). Aunque Jesús había declarado todas las comidas como limpias (Mrc.7:19), las restricciones persistieron’. La única restricción valida, era la de no comer carne sacrificada a los ídolos (cf. Hch.15:29), pero esto no era el caso en Éfeso. Por lo tanto no había razón para prohibirlas.
El Comentario Matthew Henry, hace bien en aclarar que la prohibición de alimentos ‘no sólo no sirve para fomentar la espiritualidad del creyente, sino que es contraria a la voluntad de Dios’. Rechazar los alimentos, es rechazar lo que Dios creó y aprobó como bueno (cf.Gn.1:11-12)[6].

Frente a la enseñanza de los falsos maestros, en torno al matrimonio, como a la prohibición de algunos alimentos, Pablo concluye que ambos son buenos (‘…todo lo que Dios creó es bueno’, v.4). Sobre todo en el caso de los alimentos, estos deben ser tomados con acción de gracias, ya que han sido santificados por la palabra de Dios y la oración del creyente. Esto último alude a la hedíadis, una especie de ´bendición de la mesa’, que los cristianos tomaron del judaísmo. Esta práctica consistía en orar ‘a Dios con frases bíblicas, sacadas de la palabra, para que bendiga los
alimentos’ (Comentario Matthew Henry).
(Continuará...)

Notas finales:
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[1] ‘porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces que no perdonarán al rebaño. 30Y de entre vosotros mismos se levantarán hombres que hablarán cosas perversas para arrastrar tras sí discípulos’.
[2] ‘El padre de ustedes es el diablo; ustedes le pertenecen, y tratan de hacer lo que él quiere. El diablo ha sido un asesino desde el principio. No se mantiene en la verdad, y nunca dice la verdad. Cuando dice mentiras, habla como lo que es; porque es mentiroso y es el padre de la mentira’ (DHH).
[3] El verbo griego kasteuriázo (usado solamente aquí en todo el NT) significa: ‘quemar aplicando un hierro ardiente (Comentario Matthew Henry)’. Esto se usaba para marcar a un esclavo o un animal. La cicatriz resultante se tornaba normalmente insensible al tacto (ibíd.). La verdad ya no es incomodaba en absoluto.
[4] ‘porque [los falsos maestros] tienen la costumbre de meterse en cualquier casa para engañar a mujeres tontas y pecadoras…’ (BLS).
[5] Probablemente, por esta razón, el apóstol hace hincapié a las mujeres, de que ellas se salvarán ‘engendrando hijos’ (1Tim.2:15). Hay que recordar que la enseñanza pre-gnóstica condenaba la procreación dentro del matrimonio.
[6] ‘Después dijo Dios: «Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol que dé fruto según su especie, cuya semilla esté en él, sobre la tierra». Y fue así. 12Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su especie. Y vio Dios que era bueno’.

Sermón 7 (Los requisitos para los diáconos y diaconisas (servidores)


Pasaje: 1 Timoteo 3:8-16
Tema: Los requisitos para los diáconos y diaconisas (servidores)

Introducción
Los oficios de ancianos y diáconos están íntimamente relacionados, los pastores no están llamados a realizar el todo de todo en la iglesia. Así lo entendieron los apóstoles mismos (Hch.6:1-7), quienes eligieron colaboradores para que se ocupen del servicio, mientras ellos se avocaban a su tarea principal.
En esta sección Pablo le da instrucciones a Timoteo para que se elijan auxiliares o servidores (varones y mujeres) en el ministerio de la iglesia, no sin antes recordarles cuales serían las calificaciones que debían de cumplir.

I. Requisitos para los diáconos (vv.8-9, 12)
A. ‘Los diáconos asimismo…’.
La frase nos parece sugerir que los diáconos deben de cumplir los mismos requisitos de los ancianos, a excepción de ser aptos para enseñar (puesto que eso no sería su tarea) y las facultades relacionadas a las relaciones interpersonales (hospedador u hospitalario, no amigo de peleas, amable y apacible). La función de los diáconos son básicamente (1) servir a la iglesia y, (2) ser ayudantes, o auxiliares, de los que gobiernan las iglesias.
B. Requisitos exigidos a los candidatos. Los candidatos deben ser:
(1) honestos (8a). La DHH aquí lo traduce como ‘hombres respetables’. Su respetabilidad se desprendía de su vida santa y su testimonio probado ante la iglesia y también ante ‘los de afuera’.
(2) sin doblez (8b). Literalmente significa ‘no ser bilingües’ (Hendriksen, 1979, p.150), es decir, no tener un doble lenguaje. Los diáconos, al tener que ayudar a muchas personas, estarían tentados a decir ‘si’ a unos, y ‘no’ a otros (Matthew Henry, p.362). Esto nos recuerda las palabras de nuestro Señor Jesús[1] y de Santiago.
(3) no dados a mucho vino (8c). No ser adictos a la bebida.
(4) no codiciosos de ganancias deshonestas (8d).
(5) que guarden la doctrina con limpia conciencia (v.9). No con la ‘conciencia cauterizada’ (cf. 4:2) que exhibían los falsos maestros, cosa que los había llevado a ser insensibles y no poder distinguir el bien, del mal.
(6) maridos de una sola mujer (12a). No deben ser personas que viven en adulterio.
(7) que gobiernen bien sus hijos y casa (12b). Como una demostración de su autoridad en lo poco (la casa es la iglesia pequeña).

II. Requisitos para las diaconisas (v.11)
A. ‘Las mujeres asimismo…’. Algunos comentarios y autores sugieren que esta expresión se limita a las esposas de los diáconos (Nuevo Comentario Bíblico: Siglo XXI, Tomás de Aquino, Lutero, Prat y J. Jeremías). Si así fuese, los requisitos para los diáconos estarían condicionados por el de sus esposas. Es decir, no podrían ser elegidos como diáconos si sus esposas tampoco cumplían con los requisitos. La palabra ‘asimismo’ utilizada para obispos, diáconos y diaconisas, nos dan el respaldo suficiente para sostener que se trataba de un grupo especial de mujeres dedicadas al servicio en la iglesia. A este mismo grupo debió haber pertenecido Febe, a quien se le menciona en Ro.16:1-2[2], como servidora de ‘muchos’ y de Pablo mismo.
B. ‘…sean…’. En esta sección, el apóstol detalla los requisitos para las diaconisas.
(1) honestas. En el sentido de ser respetables (DHH) o serias, como en el caso de los varones.
(2) no calumniadoras. Que no levanten cargos falsos contra otros -y de esta manera generar escándalos dentro de la iglesia- mediante el chisme (la DHH aquí traduce como ‘no chismosas’).
(3) sobrias. Es la misma palabra que se utiliza en v.2, por lo tanto sugiere una mente despejada que permita tener una sana conciencia.
(4) fieles en todo. No sólo debían de ser fieles a su compromiso matrimonial, sino también a su compromiso con la iglesia y el Señor. Debían ser personas en quienes se podía confiar tareas de suma responsabilidad.

III. La prueba del diaconado (v.10)
A. ‘Sean sometidos a prueba primero…’. Este requisito probablemente es muy similar al hecho de no ser un ‘neófito’ (recién convertido). El pasaje no parece sugerir que los diáconos deben tener primeramente un tiempo de prueba, pues dicha prueba es su misma vida, antes de su elección.
B. ‘…entonces ejerzan el diaconado…’. Solamente si habían mostrado que cumplían con los requisitos mencionados anteriormente, esto es antes de su elección, ellos podían ser llevados a la categoría de servidores. La palabra ‘entonces’ puede ser un condicional que no dejaba que las personas, que no cumplían con los requisitos, avancen hasta llegar inmerecidamente al ministerio diaconal.
C. ‘…si son irreprensibles’. Esto en si mismo puede ser tomado como un requisito adicional para el diaconado. Es lo mismo que se les pide a los ancianos (v.2) y denota la idea de no poder acusarles por ningún lado.

IV. El pago en el diaconado (v.13)
A. Es un pago a la excelencia (‘…los que ejerzan bien…’). Note que aquí el énfasis está puesto en el hacerlo bien, o como diríamos siguiendo el lenguaje actual, en la excelencia. En el servicio a Dios y a la iglesia, debemos de buscar la excelencia en lo que hacemos, nunca trabajando como para el ojo del hombre sino como para Dios (cf. Col.3:23-24) [3].
Buscar una retribución en el servicio ‘…no es de ningún modo pecaminoso, siempre que uno tenga planes de usar esta recompensa para la Gloria de Dios…’ (Hendriksen, p.154).
B. Lo que ganan:
(1) ‘un grado honroso’. El pago del servicio no es una retribución monetaria, como en el caso de los ancianos o pastores (cf.5.17-18)[4]. Aquí Pablo menciona la palabra ‘un grado honroso’ que denota un profundo respeto de parte de todos en la iglesia. No por no ser ancianos u obispos, debían ser tenidos en poca estima. Esto literalmente significa ganar un ‘peldaño’(como subir una grada de la escalera). Por eso algunos han interpretado esto como un paso previo para llegar al ancianato. Lo mas cerca es pensar que se trata de un respeto especial de parte de la iglesia.
(2) 'mucha confianza en la fe’. Esto sin duda es una retribución de tipo espiritual. El servicio a Dios y a su iglesia produce en la persona cierta madurez espiritual que lo lleva a confiar más en el evangelio.

V. Excurso[5] (vv.14-16)
Esta sección es una transición entre los tres primeros y los últimos tres capítulos, de esta carta. ‘Revelan el corazón mismo de la misión (v.15) y el mensaje (v.16) de la iglesia’ (Biblia de estudio MacArthur). El contenido parece salir del contexto de lo que se está hablando y de lo que se comenzará hablar después de él.
A. El motivo de la carta (v.15). Sin duda el motivo principal de la carta son las instrucciones dadas por el apóstol, para que Timoteo sepa como debe conducirse en la casa de Dios, que es la iglesia. Es decir, como debía de conducir la iglesia en Éfeso, en torno a la adoración, la elección de los oficiales y el problema de la falsa doctrina. Las epístolas pastorales tratan principalmente de instrucciones pastorales para Timoteo y Tito.
B. El misterio de la piedad (v.16). Esta sección es parte de un antiguo himno cristológico de la iglesia primitiva y habla acerca de la verdad del evangelio (misterio de la piedad o de la fe). La versión DHH traduce así esta sección:

Cristo se manifestó en su condición de hombre,
triunfó en su condición de espíritu
y fue visto por los ángeles.
Fue anunciado a las naciones,
creído en el mundo
y recibido en la gloria.

Conclusión
Sin duda el servicio es uno de los mayores privilegios en la vida cristiana. Pero, si el servicio no es un asunto ligero, los candidatos deberían de mostrar cualidades que estuvieran probadas en su vida misma. Por otro lado, los diáconos debían de ser reconocidos con respeto por su trabajo de excelencia al Señor, en medio de la iglesia.
A diferencia del obispado, el diaconado es algo a lo cual, tanto varones como mujeres, están invitados para servir al Señor. No debemos olvidar que el servicio es una experiencia que fortalece nuestra fe.

Notas Finales:

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[1] ‘Pero sea vuestro hablar: “Sí, sí” o “No, no”, porque lo que es más de esto, de mal procede’ (Mt.5:37).
‘Sobre todo, hermanos míos, no juréis, ni por el cielo ni por la tierra ni por ningún otro juramento; sino que vuestro «sí» sea sí, y vuestro «no» sea no, para que no caigáis en condenación’ (Stgo.5:12).
[2] ‘Os recomiendo, además, a nuestra hermana Febe, diaconisa de la iglesia en Cencrea. 2Recibidla en el Señor, como es digno de los santos, y ayudadla en cualquier cosa en que necesite de vosotros, porque ella ha ayudado a muchos y a mí mismo’
[3] ‘Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres, 24sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís’
[4] ‘Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar, 18pues la Escritura dice: «No pondrás bozal al buey que trilla» y «Digno es el obrero de su salario»’
[5] Esta palabra proviene del latín excursus y significa: ‘Efecto de romper el hilo del discurso y de hablar en él de cosas que no tengan conexión o íntimo enlace con aquello de que se está tratando’ (Diccionario RAE).

Sermón 6 (Los requisitos para los obispos (pastores)

Pasaje: 1 Timoteo 3:1-7
Tema: Los requisitos para los obispos (pastores)


Introducción:
La mejor respuesta que Pablo pudo dar a las herejías en la iglesia de Éfeso, fue comisionar a Timoteo para que combata a los falsos maestros mediante dos cosas importantes: (1) la presentación de la sana doctrina, y (2) el establecimiento de un liderazgo capacitado [obispos y diáconos] que le ayudaran a sobrellevar los rigores de su tarea y del ministerio.
En esta oportunidad nos enfocaremos en el oficio de obispos (=pastores o ancianos)[1]: sus características y sus calificaciones exigidas.

I. El oficio del obispado (v.1)
A. Es bíblico.
La expresión ´Palabra fiel’ es muy propia de las Epístolas Pastorales (1Tim.1:15; 3:1; 4:8,9; 2Tim.2:11; Tit.3:8) y denota que lo que está escribiendo, es verdadero y no debe de haber dudas en torno a ello. Pablo está escribiendo bajo inspiración divina (2 Tim.3:16). En adelante, lo que él escribiera en esta carta, tendría que ser considerado como Palabra de Dios.
B. Es una buena obra. Pablo no se propone exaltar el esfuerzo de la persona que anhela el oficio, sino al oficio mismo. Es el oficio lo que es bueno (kalou ergou), puesto que el servicio a Dios es uno de los privilegios más enormes que todo creyente puede realizar en esta vida presente. Si lo anterior es cierto, no podemos concluir que no hay nada bueno en el hecho de resaltar al candidato al obispado. Ellos tendrían que haber sido valientes -puesto que sabían perfectamente de las persecuciones decretadas por Nerón- para atender a la invitación del Señor al servicio suyo.
C. Es anhelado como el producto del llamamiento divino. El hecho de que el candidato ‘anhele’ el obispado, no lo coloca a él como el centro del servicio a Dios. El deseo es la consecuencia del llamado de Dios al ministerio. Nadie anhela ser pastor, a menos que en la víspera, haya sido convocado por el Señor de la obra (cf.1:12b). Aquí Hendriksen (p.136) escribe lo siguiente, ‘El oficio debe buscar al hombre y no el hombre ir tras el oficio’. El hombre va tras el oficio, sólo cuando el oficio le ha encontrado (Dios llama primero, luego la llama se enciende).

II. Los requisitos para ser obispo (vv.2-7)
Si bien es cierto que el obispado es una buena obra, no todas las personas podían ocupar este lugar de liderazgo espiritual en la iglesia (cf. la expresión ‘Pero es necesario que...’). Recordemos que es una iglesia que se había contaminada con la presencia de falsos maestros. Los líderes de la iglesia debían de ser necesariamente diferentes a ellos, deberían de ser personas con cualidades morales, administrativas y espirituales, que preserven la buena marcha y la sana doctrina en la iglesia.


Estos son los requisitos exigidos por Pablo, para los candidatos al ministerio cristiano:

(1) ‘irreprochable’. Literalmente significa ‘no hay por donde agarrarle (o acusarle)’. El testimonio sin duda tenia que ser importante. Los obispos debían de ser la perspectiva bíblica del liderazgo en la iglesia, demás está decir que ellos debían ser lo opuesto positivo de los falsos maestros.
(2) ‘marido de una sola mujer’. Se han propuesto varias interpretaciones (Comentario de la RV95, edición de estudio) a este pasaje: (1) ‘no tener mas de una esposa’; (2) ‘no haberse casado por segunda vez’ y, (3) ‘ser fiel a su esposa’ (no ser un adúltero). De las tres, la que personalmente considero la más probable, es la tercera interpretación, aunque la mayoría va con la segunda, lo cual sería una contradicción a 1 Tim.4:3[2]. Lo que se quiere resaltar aquí es la moralidad del candidato y no su estado civil (Biblia de estudio MacArthur). Las segundas nupcias, en caso de viudez, de ninguna manera son inmorales.
(3) ‘sobrio’. Literalmente significa ‘sin vino’, de manera que su uso es metafórico. Da la idea de que el candidato debía de tener una mente despejada, estar alerta, vigilante y ser cuidadoso (Ibíd.).
(4) ‘prudente’. Se refiere a una persona que sabe controlar sus impulsos y que es disciplinada. Además de esto, posee una mente sana. En nuestra cultura podríamos decir que no es una persona ‘alocada’.
(5) ‘decoroso’. Literalmente quiere decir ‘ordenado’. El obispo necesita serlo, puesto que va a gobernar la iglesia de Dios y debe hacerlo con orden.
(6) ‘hospedador’. Esto significa ‘persona amiga de extranjeros’, en el sentido que comparte para sus necesidades (Hendriksen, p.142). Era una cualidad muy apreciada en la iglesia primitiva (cf.Ro.12:13; Heb.13:2; 1Pe. 4:9) y permitía que los predicadores itinerantes (que necesitaban del sostén de la iglesia) desarrollen la expansión del evangelio (Guthrie).
(7) ‘apto para enseñar’. Esta cualidad era determinante si se quería detener el avance de los falsos maestros y sus ‘doctrinas de demonios’. Ser apto para enseñar (didaktikós) presupone haber aprendido responsablemente la Palabra de Dios. Esta es una cualidad que se les exige sólo a los candidatos a ancianos. No hay la misma exigencia en el caso de diáconos.
(8) ‘no dado al vino’. Es decir, que no sea adicto al vino. Pablo quiere poner límites al uso y abuso de la bebida. No se opone a su consumo[3], sino que lo regula. La bebida esclaviza a la persona (cf. Tit.2:3)[4] y nubla su entendimiento. Eso no es lo que se espera de un obispo. ¿Se pueden imaginar a un pastor predicando en estado de ebriedad o intentando dar consejería después de una larga resaca?
(9) no ‘amigo de peleas’. Esto puede estar relacionado a lo anterior, el licor nubla el entendimiento y puede conducir a la agresividad. La palabra original en el griego, viene a significar ‘no un dador de golpes’. Los golpes no tienen que ser necesariamente físicos, puede ser en el sentido de tomar decisiones en contra de otra persona, en un acto de revanchismo.
(10) no ‘codicioso de ganancias deshonestas’. Lo que el apóstol está atacando son las ganancias ganadas de manera indecente, no está diciendo que el obispo no debe de ser remunerado, eso sería una contradicción a lo que más adelante sostendría en el cap.5:17-18[5].
No trabajar lo suficiente, ni cumplir con las funciones de pastor, y luego esperar un sueldo al fin de mes, es otra forma de ganarse deshonestamente el sueldo. Si por un lado se le pide a la congregación que remunere bien a su pastor, por otro lado, el apóstol le pide responsabilidad y trabajo denodado al pastor.
(11) ‘amable’. Es decir, todo lo contrario a ser amigo de peleas. El obispo debe ser un conciliador y mostrar amor por todas las personas por igual. Demás está decir que no debe de buscar el revanchismo ni la venganza, muchas veces los pastores prefieren ‘sufrir el agravio’ (1Cor.6.7b) antes que levantar desenvainar su espada contra el hermano agresor.
A mi entender, el amor, es la principal característica de un pastor. Nadie puede servir en el ministerio a menos que ame al Señor y su obra, tampoco nadie puede pastorear las ovejas del Buen Pastor, a menos que se tenga amor por esas ovejitas.
(12) ‘apacible’. Significa literalmente ‘abstenerse de pelear’. El obispo debe ser una persona que no promueva la desunión sino la armonía entre los creyentes. Una de las cosas que se tiene que hacer en el ministerio es ‘poner paños fríos a la situación’, sobretodo cuando esta ha aumentado su temperatura. En tales circunstancias el obispo cumple la función de pacificador.
(13) ‘no avaro’. Literalmente significa ‘no ser amigo de la plata’. El servicio a Dios no debe de estar motivado por el dinero. El pastor debe de esperar la gracia de Dios antes que el dinero, pues el dinero es ‘raíz de todos los males’ (6:10). En el pasaje citado, Pablo le advierte a Timoteo que algunos se han ‘extraviado de la fe’ y han sido ‘atormentados con muchos dolores’ por causa del amor desmedido al dinero. Esto es tal vez una alusión a los falsos maestros (ver además Tit.1:11) [6]. El amor al dinero es una las grandes tentaciones al que todo pastor está sometido en el desarrollo del ministerio cristiano. Judas mismo, estando en el ‘ministerio’, fue secuestrado por la avaricia y el amor desmedido al dinero (Jn.12:5-6)[7]. El avaro es una de las personas mencionadas -por el mismo apóstol Pablo- en 1 Cor.6:10, que no heredará el Reino de Dios.
(14) ‘que gobierne bien su casa’. La casa es la iglesia doméstica, es una especie de iglesia en miniatura. Entonces, quien da muestras de ni siquiera poder gobernar la iglesia pequeña, ¿cómo se le puede dar una responsabilidad mayor? Quien anhele el obispado, sin duda, tiene que dar muestras de que por lo menos tiene autoridad moral y organizacional en el hogar. Aquí Pablo se esfuerza por ampliar la idea y lo lleva al plano de los hijos. Si un candidato ni siquiera tiene autoridad moral y jerárquica sobre sus propios hijos, ¿qué se puede esperar de su relación con los creyentes de la iglesia local? Su autoridad proviene de la buena crianza que ha dado a sus hijos. Por eso, el Comentario Matthew Henry (‘1 Timoteo’, p.361) hace bien en anotar que: ‘la gente suele culpar a los padres del mal comportamiento de los hijos’.
El hogar sin duda constituye uno de los escenarios más complicados de todo pastor.
(15) no ‘un neófito’. Literalmente significa ‘recién plantado’ (en la vida cristiana). Es decir un recién convertido, porque no conoce a profundidad la ‘sana doctrina’, entonces ¿cómo podría confrontar a los falsos maestros, o distinguir su doctrina de la sana doctrina? El recibir un cargo de tanto honor y responsabilidad, podría tornarle orgulloso. Eso, no sólo produce graves daños para la iglesia local, sino también para la persona misma, puesto que podría caer ‘en la condenación del diablo’. Nadie puede pasar ‘de la banca al pulpito’ de manera acelerada, en el ministerio se tiene que esperar procesos.
(16) ‘que tenga buen testimonio de los de afuera’. El último de los requisitos reclamados por el apóstol tiene que ver con el testimonio público de los candidatos. Eso permite que se tenga un obispo de doble moral: una en la iglesia y otra en la comunidad. Además se espera que la iglesia sea la ‘conciencia moral de la sociedad’, ¿cómo podría serlo, si nadie respeta a sus líderes debido a su vida desordenada? No podrían influenciar positivamente en la sociedad, si ésta advierte que su discurso es diferente a su propia vida. Eso haría que el obispo caiga en descredito, y no solamente él, también arrastraría a toda la iglesia en general.


Conclusión: Sin duda el establecimiento de un liderazgo calificado, fue la mejor respuesta a los falsos maestros que intentaban pervertir la sana doctrina en la ciudad de Éfeso. Las vallas que el apóstol Pablo -por inspiración divina- estableció, fueron lo suficientemente altas como para que ninguno de esos falsos maestros se infiltraran entre los obispos de la iglesia. De esa manera se protegió al rebaño y se preservó la sana doctrina, cosas que ocupaban un lugar importante en la preocupación de Pablo


Notas finales:


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[1] El termino ‘ancianos’, está relacionado a la tradición judía; ‘obispo’ o supervisor, es de extracción griega.
[2] ‘Estos [los falsos maestros] prohibirán casarse…’
[3] Cf. 1Tim.5:23. ‘Ya no bebas agua, sino usa de un poco de vino por causa de tu estómago y de tus frecuentes enfermedades’
[4] ‘Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte. Que no sean calumniadoras ni esclavas del vino…’
[5] ‘Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar, 18pues la Escritura dice: «No pondrás bozal al buey que trilla» y «Digno es el obrero de su salario»’. Una posible traducción para ‘doble honor’ es un ‘doble salario’.
[6] ‘A esos es preciso tapar la boca, porque trastornan casas enteras enseñando por ganancia deshonesta lo que no conviene’
[7] ‘¿Por qué no se vendió este perfume por trescientos denarios y se les dio a los pobres? Pero dijo esto, no porque se preocupara por los pobres, sino porque era ladrón y, teniendo la bolsa, sustraía de lo que se echaba en ella’